Análisis previo a la edición 2026 de Zegama-Aizkorri.
12/05/2026 · 4 min de lectura

 

Zegama-Aizkorri es una de las pocas carreras de trail running donde la historia realmente importa. No se trata solo del récord del circuito en el tablero, sino del conocimiento acumulado en cada edición. Vale la pena conocer cada descenso embarrado o cuál es la mejor cresta empinada para meter un cambio de ritmo.

Kilian Jornet ganó esta carrera once veces. Conoce el macizo de Aizkorri como la mayoría de nosotros conocemos el camino al trabajo. Y aun así, después de tanto éxito, sigue refinando su enfoque para este 2026.

Para entender hacia dónde va, ayuda mirar dónde estuvo, específicamente en sus dos ediciones más recientes: 2022 y 2024. Ambas terminaron con Kilian en lo más alto del podio. Por supuesto, no hay dos carreras iguales, y los datos de Kilian cuentan dos historias muy diferentes sobre cómo llegó hasta allí.

 


 

Maestría en el circuito: Zegama 2022

La edición 2022 marcó un nuevo estándar. Kilian terminó en 3:36:40, bajándole casi nueve minutos al récord de Stian Angermund-Vik de 2017 (3:45:08). En la superficie, parece una victoria dominante; en los datos, se ve mucho más precisa.

Su frecuencia cardíaca (FC) promedio fue de 164 ppm, con un pico de 181 ppm en las primeras subidas. Pero lo que hace que el 2022 destaque es el fuego competitivo que lo alimentó. Durante más de la mitad de la carrera, Kilian y el italiano Davide Magnini corrieron codo a codo, intercambiando el liderazgo.

En el kilómetro 25, la carrera se rompió en un descenso técnico poco después de Aizkorri. Es un patrón que Kilian mostró en muchas competencias: en terrenos que exigen microdecisiones constantes, él parece no pensar. Simplemente fluye mientras los demás tienen que elegir con cuidado dónde pisar.

Kilian jornet zegama 2022

Al encarar la última gran subida, Kilian presionó de nuevo para borrar cualquier esperanza de que Magnini volviera. Para cuando coronó y empezó a bajar, la victoria y el récord ya eran suyos.

La segunda mitad de la carrera promedió 163 ppm, virtualmente idéntica a la primera. No hubo deriva cardíaca significativa. En un circuito que es mayormente subida en la primera mitad y bajada en la segunda, esa estabilidad cardíaca demuestra que puede producir el mismo esfuerzo tanto en ascenso como en descenso.

"Cuando tenía veinte años, simplemente salía y exigía a mi cuerpo lo más fuerte que podía, confiando en un volumen de entrenamiento masivo", comentó Kilian sobre su enfoque anterior. Los datos de 2022 sugieren que esa era quedó atrás. Fue una carrera calculada, corrida con paciencia y ejecutada con ataques decisivos en los momentos exactos.

 


 

Maestría ante la adversidad: Zegama 2024

Dos años más tarde, Kilian volvió con un objetivo diferente: quería bajar su propio récord.

Los primeros kilómetros lo demostraron. Si el 2022 empezó medido, el 2024 empezó rápido. Su FC promedio en los primeros 10 km fue de 168 ppm, casi 12 ppm más que en el mismo tramo de 2022. Los kilómetros 2 al 5 arrojaron pulsaciones de 172–177 ppm. Estaba volando.

Al pasar por el kilómetro 21, estaba más de 2 minutos por delante de su ritmo de 2022. El récord parecía posible. Entonces, en algún momento de los últimos 10 kilómetros, su estómago dijo basta.

Los datos capturan el cambio con claridad. Su FC promedio en la segunda mitad cayó a 157 ppm (comparado con los 164 de la primera mitad). En 2022, su FC se mantuvo casi plana; en 2024, se desplomó. En los mismos kilómetros (33–42) donde había atacado para el récord dos años antes, su FC promedió 155 ppm frente a los 160 de 2022. Estaba gestionando la crisis, no compitiendo.

Kilian jornet zegama 2024

Aun así, ganó. Su undécimo título en Zegama. Terminó en 3:38:07, a menos de dos minutos de su récord. Sigue siendo el segundo tiempo más rápido de la historia, a pesar de haber absorbido un problema mecánico importante en el tercio final.

Eso también es una forma de maestría.

 


 

Dos victorias. Dos carreras diferentes.

Al poner los datos frente a frente, surge un contraste claro:

  2022 2024
Tiempo total 3:36:40 3:38:07
FC Promedio 164 ppm 161 ppm
Ritmo de Esfuerzo 3:52/km 3:23/km
FC Prom. 1ra Mitad 161.6 ppm 164 ppm
FC Prom. 2da Mitad 162.8 ppm 156.6 ppm

 

El número más llamativo es la brecha del Ritmo de Esfuerzo comparado con la frecuencia cardíaca. En 2024, el esfuerzo de Kilian fue más alto con una FC promedio más baja. Sin embargo, ese Ritmo de Esfuerzo más intenso indica que tal vez no fue tan eficiente en las subidas como en 2022, probablemente influenciado por el momento en que su estómago lo obligó a aflojar.

Kilian Jornet zegama data

Dos victorias: una marcada por una remontada perfecta, la otra por la resiliencia ante la adversidad. Entre ambas se vislumbra una imagen más clara del tipo de atleta que veremos en Zegama en 2026.

 


 

Cómo se perfila el 2026

La preparación para este año se ve distinta a las anteriores, fruto de su enfoque refinado.

"Ahora me enfoco en entrenar de forma más inteligente, no más dura", explica Kilian. "Presto mucha más atención a la recuperación y la eficiencia. Lo que es único este año es el equilibrio: gestiono mi entrenamiento siendo padre de tres y llevando adelante mis otros proyectos. Por eso, cada sesión tiene un propósito muy específico para no desperdiciar energía".

Esa estructura se extiende a la carrera. Kilian habló sobre el rol de la estrategia de ritmo (pacing) para mantenerse honesto en el tramo más peligroso de Zegama: los kilómetros iniciales llanos, donde el aliento del público puede empujar a un atleta mucho más allá de su esfuerzo planeado.

"El ritmo actúa como una guía racional para mantener mi esfuerzo estable", dice. "Me recuerda que debo contenerme en las secciones más fáciles para no quemar las piernas antes de llegar al barro impredecible y las subidas empinadas".

 


 

La ventaja está en las decisiones

Zegama no siempre premia al atleta más fuerte "en los papeles". Premia al que toma las decisiones correctas, una y otra vez, a lo largo de un maratón de montaña.

En 2022, Kilian hizo los movimientos decisivos que reescribieron los récords. En 2024, tomó cien decisiones más pequeñas en los últimos 10 kilómetros que evitaron que una carrera comprometida se desmoronara. Ambas requieren la misma habilidad de base: saber qué demanda la carrera y responder con claridad, sin importar lo que digan tus piernas, tu estómago o la multitud.

"Mi consejo es disfrutar la energía, pero pegarse estrictamente a tu propio plan de ritmo", dice sobre la famosa atmósfera eléctrica de Zegama.

Kilian llega al 2026 con once victorias, un récord de circuito, años de conocimiento ganado a pulso y la humildad de seguir aprendiendo.